Esto lo escribí a los 16 años. Aunque he crecido un poco desde entonces y tenido más experiencias en la vida y he conocido más gente y culturas, la idea principal de la reflexión sigue allí y quise compartirla con los lectores de este humilde blog.
Racismo: Ésa es una palabra que cuando la oigo en cualquier lugar me vienen a la mente términos como prejuicio, ignorancia, enemistad, injusticia… y otros que no sería necesario mencionar.
Yo creo que cada uno tiene su idea escrita sobre lo que es el racismo, todos tendrán su opinión poco subjetiva de lo que esta indigna palabra significa. En realidad, ¿qué es el racismo? ¿Es sólo objeto de nuestra imaginación? ¿Es un hecho? ¿O es algo que alguien inventó?
Yo creo, ahora que lo pienso, que esta palabra ha sido creada para justificar el comportamiento de superioridad de algunos sobre otros.
Porque, si no, ¿cómo se puede juzgar a un ser humano por su color de piel? ¿Cómo es que hay gente que al ver a alguna persona de distinto color de piel que la suya propia caminando por una acera, se pasan a la otra? ¿Cómo se puede justificar que una persona tenga miedo a otra por ser de otro color, si no diciendo que es racista? Es increíble pensar en esto, es increíble pensar que hay un grupo formado por tres K que matan a aquella gente que no tiene su mismo color de piel y, más allá, a aquellos que defienden que el color no impide que todos los seres humanos sean… seres humanos.
Siguiendo la teoría de los “racistas”: “son personas de diferente color, hay que acabar con ellos”… ¿no habría entonces que acabar con todos? ¿no habría entonces que matarse unos a otros? Al fin y al cabo, estoy segura de que no hay dos personas que posean el mismo color en el tono de su piel, ni siquiera habrá dos personas iguales… ¿o sí? ¿No es eso lo que caracteriza al mundo? ¿La diversidad? ¿La diferencia? En este mundo, en este mundo tan hermoso, lo más bonito de él es que todo es diferente, es lo más bello que La Naturaleza ha otorgado. Es lo más hermoso que la Madre Tierra posee. ¿Es que acaso hay dos paisajes iguales? ¿Es que si a un grupo de personas no les gusta el verdor se dedican a acabar con él?
¿Hasta cuándo va a durar esto? Quizás quede mucho por aprender, de eso estoy segura. Hay que aprender que la belleza está en el interior, que no todo lo blanco es puro y eso es una metáfora. En realidad, no se puede juzgar a un ser humano por tener su piel oscura, blanca o morena; por tener rasgos africanos, anglosajones o indios… No se puede pretender que todos seamos iguales. No se debe querer hacer “un solo”, no se debe hacer al ser humano al gusto de unos cuantos que no respetan la intimidad de un orgulloso por su color de piel. En realidad, los blancos nunca han (hemos) sido quiénes para juzgar a nadie. Somos la raza más reciente e ignorante. La sabiduría la poseen aquellos que han vivido y pertenecido a este planeta durante milenios sin corromperlo, ensuciarlo o maltratarlo.
No digo que todos los blancos seamos malos. No.
Hay en este mundo toda clase de personas: buenas, malas, inocentes, ingenuas, odiosas, malévolas… y eso ya no depende de nada más que de su propio corazón. El guía de la vida, el que nos lleva por el buen camino y nos conduce a nuestro destino y el corazón no tiene color, como no lo tiene la bondad, la generosidad, el amor, la ternura, la verdadera belleza…
Lo realmente increíble del racismo es que surgió de la nada, es que aquel que padece esta “enfermedad”, “aprende” a odiar a todo aquel ser humano que tenga la piel no de su color, que tenga una raza diferente a la suya.
El racismo ha sido una palabra que, además de entrar en el diccionario, entra en el corazón de algunos seres humanos (?) cerrando no sólo sus ojos para cegarlos, sino también sus corazones que siguen el dicho “ojos que no ven, corazón que no siente”.
Es realmente penoso descubrir que hay vidas que nacen para ser inculcadas al racismo. Les enseñan a odiar (…)
(…) En realidad hay que mirarlo bien. ¿Es que acaso un niño de dos años juzga a alguien porque es diferente a sí mismo? Este niño es inocente, es libre porque nadie le ha enseñado algo que quizás ni siquiera piense. Nadie le ha enseñado a juzgar por las apariencias, nadie le ha enseñado a no mirar el interior antes de juzgar. Un niño de esta edad no juzga, vive sin molestar, por eso hay que prestar más atención a los niños, no hay que enseñarles, ellos han de aprender de la vida y de sus diferentes calles. Ellos han de buscar el camino que les guía su corazón, han de aprender de los conocimientos que ellos mismos tienen. Al fin y al cabo, no todos los genios fueron estudiantes modelo.
Pero me desvío un poco del tema, aunque no del todo… ¿quién sabe realmente por qué es racista si es que lo es?
Mayo, 1994