¡ALERTA DE SPOILER!

La milla verde (The Green Mile en inglés), es la novela de Stephen King sobre unos guardias de la sección de los condenados a muerte en una prisión, y un prisionero en especial, John Coffey (like the drink, only not spelled the same way). La novela de por sí fue un experimento de Stephen King, pues en lugar de ser publicada en un tomo, la novela se compuso de seis volúmenes de libros de bolsillo: Las gemelas asesinadas, Un ratón en el pasillo, Las manos de Coffey, Una ejecución espeluznante, Viaje nocturno y La hora final de Coffey.
La historia tiene lugar en 1932, en la prisión de “Cold Mountain”. Mencioné que se trata de los guardias de la sección de condenados a muerte. En realidad la prisión carecía de tal sección, y lo que tenían era el Bloque E. Allí iban todos los prisioneros cuyo viaje final sería a lo largo de la milla verde que les llevaría a “Old Sparky”, la silla eléctrica. Sin embargo, la historia la narra nuestro protagonista muchos años más tarde, desde un asilo de ancianos en los años 90.
Narrada en primera persona por nuestro protagonista, Paul Edgecombe, cuenta la historia del último prisionero, John Coffey, que fue ejecutado en Old Sparky durante sus días como guardia en Cold Mountain.
John Coffey es un hombre afroamericano. Alto, grande, musculoso e increíblemente empático. Su apariencia a primera vista sin duda engaña, pues su físico esconde una persona sensible y frágil. Se le acusa de violar y matar a dos niñas gemelas (blancas), pues le encuentran con ambas en sus brazos, ensangrentadas e inmóviles. Él está llorando incontroladamente, y cuando le preguntan, dice: “No lo pude evitar. Intenté cambiarlo, pero ya era demasiado tarde.” Lo cual toman como una confesión. El juicio va rápidamente y lo condenan a muerte.
Los personajes de la prisión son varios y todos tienen un papel importante en la historia: Paul Edgecombe —el narrador, como ya he dicho—, Brutal, Dean, Harry y, como no, Percy Wetmore (el “malo” de la historia). Tampoco podemos olvidar al director de la cárcel (y su esposa) y a la esposa de Edgecombe. Hay algunos guardias más, pero son secundarios y no tan importantes en los eventos que acontecen en la novela. Los prisioneros son varios también, y cada uno tiene su papel. El más importante aparte de Coffey, es Delacroix, un acadiano que había asesinado a su familia y que había adoptado una mascota en prisión, un pequeño ratoncito al que le enseñó a hacer trucos (Mr. Jingles en inglés). Aparte de ellos dos, también se encuentra en la prisión el nativo americano Bitterbuck y más tarde se une al grupo (tras la ejecución de Bitterbuck) Will Wharton, un psicópata que lleva tatuado en el brazo la cara de “Billy el Niño”.
Con dichos protagonistas y dicho escenario, King nos traslada a un mundo donde la justicia no es lo que parece y donde lo sobrenatural transforma la perspectiva y creencias de nuestros personajes.
Como ya comenté, Paul Edgecombe narra la historia ya siendo anciano y cuando todos estos personajes han fallecido excepto él. Lo interesante de este aspecto de la historia, es que se dibujan paralelos entre su vida en el asilo y su vida en Cold Mountain sesenta-y-algo años más tarde. Uno de los empleados en el asilo tiene la misma personalidad que Percy: sádico y cruel.
Percy es el antihéroe perfecto: conectado, ignorante, se da aires de importancia, mientras que todo lo que hace empeora las circunstancias. Es cruel, sádico y disfruta haciendo sufrir a quienes no se pueden defender o no lo hacen.
Cuando uno dice Stephen King, lo primero que viene a la mente es: terror, miedo. Pero algunas de sus novelas e historias no son de terror. La milla verde entra dentro de la categoría de lo sobrenatural, un aspecto oscuro que es el lado oscuro de algunas personas y el suspense del relato. ¿Qué pasará cuando pase la página? En mi opinión, Stephen King es un escritor muy complejo. Sí, su género es mayormente terror y lo sobrenatural, pero no siempre hay terror o supernatural (como veremos más adelante con otras críticas). La milla verde tiene un toque de lo sobrenatural, pero el resto no es terror, aunque sí algunas cosas que son horrorosas, como la muerte de Delacroix o Bill Wharton.
Es una de mis favoritas suyas. Uno siente el dolor humano, la tristeza de Coffey y la relación fraternal entre los guardias del Bloque E. Uno se trasladada a 1932 en Estados Unidos, y vive durante horas con los protagonistas, siempre preguntándose qué pasará. Uno quiere ver sufrir a los “malos” y quiere redimir a los “buenos”. Pero, si estás familiarizado con King, sabes que en la mayor parte de sus novelas mueren muchos de los protagonistas. La cuestión es cuándo.
La novela en inglés tiene exactamente quinientas páginas. Siempre que puedo, intento leer libros en el idioma original, pues siempre siento que algo se pierde en la traducción. Supongo que la versión española tendrá más páginas.
Para alguien que no ha leído Stephen King, le recomendaría esta novela como una primera para leer. Para familiarizarse con su estilo y su prosa. Una de las cosas que hacen que sea tan buen escritor es su representación de la naturaleza humana: lo bueno, lo malo, lo excepcional, lo mediocre y todo lo que se encuentra de por medio. Escribe diálogos muy realistas, y no se entretiene con decorar su narrativa con símiles innecesarios o descripciones alargadas. No. Escribe bien porque uno se identifica siempre con alguno o varios de sus personajes. Porque cuenta su historia para el lector, no para impresionar a nadie. Además, sabe cómo mantener al lector interesado en el transcurso de cientos de páginas.
Por todas esas razones, recomiendo este libro con 5/5 estrellas.
Comparando el libro con la película, la adaptación es sin duda muy buena. Dirigida por Frank Darabont (Cadena perpetua y La Niebla), hace muy buen trabajo adaptando la esencia de la novela en la película. Se toma algunas libertades creativas como, por ejemplo, la manera en que Paul Edgecombe descubre que John Coffey es inocente cambia un poco entre el libro y la película. También la escena en la casa del director de la cárcel cuando Paul, Brutal y Harry llevan a John Coffey a que cure a su mujer del tumor cerebral que la aflige. En la película tampoco entra el enfermero que le hace la vida imposible a Paul en el asilo de ancianos y todo ese abuso. Lo cual tiene sentido, porque creo que de haberlo introducido en la película, serían demasiadas narrativas para mantener una estructura coherente. Creo que el guión que Darabont creó para la pantalla es perfecto, sobre todo porque, como dije, mantiene la esencia e integridad de la novela.
Cada actor hace un papel impresionante, especialmente Michael Clarke Duncan —DEP— (John Coffey) y Doug Hutchison (Percy Wetmore). Claro que todos ellos fueron fenomenales, incluyendo David Morse (Brutal) —en mi opinión un actor bastante subestimado— al igual que Sam Rockwell (Bill Wharton). Tom Hanks (Paul Edgecombe), Barry Pepper (Dean) y Jeffrey DeMunn (Harry) son perfectos para los papeles de los guardias. Doug Hutchison fue perfecto para el papel de Percy. No me puedo imaginar a otro actor haciendo ese papel y haciéndolo tan bien. La película es una de mis favoritas. Le doy nueve estrellas de diez. La recomiendo leyendo el libro o sin leerlo. Creo que libro y película van muy bien de la mano y también independientemente el uno de la otra.
Una de mis novelas favoritas de Stephen King y una de mis películas favoritas de Tom Hanks.
La milla verde
The Green Mile / La ligne verte (Bilingual) [Blu-ray]
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11 de noviembre, 2019