Tomo este bolígrafo
por primera vez en mucho tiempo.
El olvido de escribir
se ha convertido en tormento.
Sustituir una pasión
por un etretenimiento es pecado.
No ser consciente de ello es traición
que ataca al corazón.
El tiempo se ha acumulado,
mi corazón parece haber marchitado,
y la esperanza de dar a luz
a una poesía nada vagamente en mis entrañas.
Mi amor hacia el instrumento
de mis sentimientos no ha muerto.
Mis manos tiemblan cuando tocan
el ligero material en que mis
palabras descansan.
La inseguridad se hace dueña de mi mento, mi corazón.
El pánico cunde en mi interior
y me siento fracasada.
¿Dónde se escondió la poesía?
o, ¿hacia dónde se ha ido la inspiración?
Temo escribir sin sentirlo,
llorar sin derramar lágrimas.
¿Acaso el desierto ha inundado mi alma?
¿Acaso no puedo crear, unir palabras?
Mayo 2003
Leave a Reply