Dedicada a nuestro querido planeta que tanto nos ha dado y tan poco hemos reciprocado. Tal vez le escriba una más reciente, pues esta poesía es de mi juventud.


[youtube https://www.youtube.com/watch?v=tw8HefgPvc8&w=560&h=315]


¡Ojalá La Tierra no llorara
y el hombre no matara!
Oigo su dolor
que va creciendo lentamente.
Grita, nadie la escucha.
Su sufrimiento es el mío,
y en su hija la Naturaleza
descubro lo mal que lo está pasando.
No sé qué hacer,
no quiero cerrar los ojos y pretender…
Le abro mi corazón y le regalo mi amor.
La Tierra se está muriendo,
nadie la está ayudando.
Todo a ella se lo debemos,
pero nada agradecemos.
Sin justicia y con malicia,
sus entrañas comemos,
y ella está llorando.


Agosto, 1995