Me has vuelto a dejar.
Tu ausencia le ha abierto la puerta
a la memoria desoladora
de tu cálida mano sobre mi piel,
tu dulce caricia rozando suavemente mis hombros desnudos,
tu tierno beso sobre mis pies.
Aunque acabas de desaparecer
he empezado a añorarte
antes de verte por última vez,
anhelando el volverte a ver,
a sentirte y disfrutar de tu presencia.
Te recuerdo y siento
la misma nostalgia
cada vez que me das la espalda
para darle paso a aquel que te
mata lenta y suavemente.
Sé que es tu destino,
que así como te has ido,
un día volverás.
Pero mi amor me atrapa
y siento que no asomarás con tu
alegre canción y tus ganas de bailar
tu bonito semblante.
Me desespero y pienso
el efecto que en mí dejas
es un tesoro sin ti ausente.
Recapacito y pienso,
me convenzo y siento,
que precisamente te quiero más
porque no siempre estás cuando te deseo.

Octubre 2010